El Ferrari 296 GTS no es simplemente la versión convertible del GTB. Es una declaración. Demuestra que el futuro del rendimiento no se produce a expensas de la emoción, sino que la intensifica. Con su revolucionario V6 híbrido, el 296 GTS reescribe las reglas del placer de conducir, con el viento en el pelo y el horizonte bien abierto.
El Corazón: El "Piccolo V12"
Olvídese de todo lo que creía saber sobre los motores V6. El bloque de 2,9 litros montado en el centro de este chasis es una obra maestra de la ingeniería. Apodado el "Piccolo V12" por los ingenieros de Maranello, canta con una intensidad y frecuencia que recuerdan la gloriosa herencia de doce cilindros de Ferrari. Combinado con un motor eléctrico, el sistema desata unos asombrosos 830 caballos de potencia.
¿El resultado? Aceleración instantánea proporcionada por el par eléctrico, seguida de una subida lírica e implacable a 8.500 rpm que se siente como una ópera.
El Diseño: Elegancia Funcional
Inspirado en el legendario Ferrari 250 LM, el 296 GTS muestra líneas puras y fluidas, libres de ornamentación innecesaria. Su arquitectura es compacta, musculosa, lista para atacar.
La verdadera magia ocurre en tan solo 14 segundos, el tiempo necesario para que el techo rígido retráctil (RHT) desaparezca a la perfección en el compartimento trasero, incluso mientras se conduce a velocidades de hasta 45 km/h. Con el techo bajado, el habitáculo se transforma en una sala de conciertos privada, lo que le permite escuchar la sinfonía mecánica resonar justo detrás de sus oídos.
En la Carretera: "Diversión al Conducir" Redefinida
Al volante, el 296 GTS se siente como una extensión de su sistema nervioso. Gracias a su corta distancia entre ejes y a su dirección precisa, gira con la agilidad de un kart. El sistema híbrido no está aquí para diluir la experiencia, sino para eliminar por completo el retardo del turbo.
En el modo Qualifying, cada pulsación del acelerador le pega al asiento con una brutalidad controlada, mientras que el modo eDrive le permite deslizarse silenciosamente por los centros de las ciudades antes de desatar la furia del V6 en carreteras abiertas.
El Ferrari 296 GTS es una prueba viviente de que la electrificación puede ser visceral. No reemplaza el legado de Ferrari, sino que lo eleva. Esta es una máquina construida para la emoción pura, creada para aquellos que quieren sentir el sol en la cara y escuchar el rugido del futuro a sus espaldas.
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Para turistas que visitan los Emiratos Árabes Unidos: Licencia de conducir del país de origen, Permiso de conducir internacional, Pasaporte, Visa de visita. Para residentes de los Emiratos Árabes Unidos: Emirates ID, Licencia de conducir de los Emiratos Árabes Unidos
25 años edad mínima del conductor